MI TESTIMONIO

Contexto familiar: Vengo de una familia de clase media. Por el lado de mi madre un claro énfasis religioso, intelectual y muy preocupados con el status y la “apariencia social” el otro lado de la familia por parte de mi padre, materialista, frio y competitivo cuyo único interés era subir la escalera del éxito, ganar riquezas y buscar las mejores oportunidades y contactos en los mejores clubes de golf, de surfear, de tenis. Y así tenerlos conectados con la crema y nata de la sociedad.

LA VIDA ERA SIN SENTIDO

Desde muy niño me preguntaba, ¿cuál era el propósito de estudiar durante tantos años, 10-12 años en la escuela más 5 o más años en la universidad, luego “trabajar hasta el cansancio” para alcanzar un estatus en la vida o  encontrar una vocación que nos dé un sentido de realización y satisfacción; pero cuando la encontramos, si es que la encontramos la vida se nos pasó y toda ilusión termina en la muerte perdiendo así todo lo que tenemos y amamos. Así miraba la vida, de manera existencialista.

No había esperanza en absoluto. Me encontré repitiendo “como el predicador en el libro de Eclesiastés (Biblia) “la vida no tiene sentido” “absurdo” “vanidad de vanidades, todo es vanidad, nada” Me sentí como una cáscara vacía.
Una vez que terminé la escuela secundaria me pregunté ¿qué voy a hacer? No tenía ninguna pista en absoluto a diferencia de mis compañeros.

Mi madre me sugirió que siguiera mis tendencias artísticas, que estudiara arquitectura, apliqué a una beca en Brasil / Río de Janeiro soñando encontrar un “Shangri-La”, un lugar de ensueño y místico. Viví el estilo de vida brasileño de carnaval, diversión, drogas, estudio, trabajo, todo al mismo tiempo, un estilo de vida que cobro sus dividendos en mi salud y lo que pensé que me daría significado y propósito, terminó después de dos años con un diagnostico posible de tuberculosis que me vi forzado regresar a mi tierra natal – Lima/ Perú.

Allí continué mis estudios en la UNI, continué mi búsqueda en las disciplinas del yoga, y filosofías. En medio de mis estudios empecé a desarrollar mis habilidades artísticas: con la creencia que mi vocación daría sentido a mi vida, pero me dejo aún más vacío cuando logre ese cometido. Este sentimiento sin sentido continuó – en las drogas y un intento de poner fin a mi vida

MI LLAMADO

PERO UN DÍA DIOS dijo, “basta.” Abrí el periódico y vi un gran letrero “Lima al Encuentro con Dios”. Era como un brillante anuncio que resplandecía.
No solo eso; Pero un día en mi camino hacia el centro de Lima vi una gran pancarta con el mismo anuncio – me llamó la atención otra vez

“Lima al Encuentro con Dios”

Me rendí a Cristo el 16 de abril de 1974 en Lima Perú a través de la Alianza Cristiana Misionera, que planeó un esfuerzo de alcance muy fuerte en la capital de Perú-Lima 1973. Hasta ese momento mi vida fue una búsqueda eterna de significado y verdad.
(Todavía recuerdo ese día glorioso, “desesperado y vacío, con mi luenga barba, vestido como un hippie, fumando como un reo condenado a muerte, pero yo estaba allí sentado en el borde del banco, devorando todo lo que Este predicador argentino estaba relatando: Todavía está fresco en mi memoria la ilustración que él usó, lo que me rompió el corazón.

Simplemente habló de su hogar, recordando un momento en que un invitado vino a cenar con su familia. Cuando salían de la casa, le hicieron una pregunta, “¿Qué tienes aquí que es tan especial? Puedo sentirlo, ¿pero no sé qué es?

Él respondió: “Es Su paz, es la presencia de Cristo lo que hace que este hogar sea tan diferente, tan cálido y amoroso. ¡Me dije a mi mismo “eso es lo que realmente necesito! Estoy en necesidad desesperada, no sé nada de paz, fui gobernado por un fuerte odio hacia la vida, la familia, y todo lo que tenía era un enorme vacío interior.

Mi vida cambió totalmente… acepte a Cristo en mi corazón, le pedí que tomara control de mi vida, que estaba cansado de buscar y no encontrar satisfacción alguna ni propósito, puedo decir que “El cambio mi lamento en baile, y de un artista hippie me cambio a un servidor de su causa.

Asistí a un seminario (SEL) en 1975. Y luego a un instituto bíblico de la misma denominación Alianza Cristiana.

1979 Sentí una tremenda carga en mi corazón de llevar el evangelio y de plantar iglesias, pero necesite la confirmación de Dios así que acepte el reto de trasladar mi trabajo por la compañía petrolera OXY de la capital a su centro de operaciones en la selva peruana.

En los tiempos de descanso, nos permitió plantar la iglesia en un pequeño pueblo en las riberas del rio Pastaza llamado Andoas.

En 1981 pedí ser transferido …

MI HERMOSA DONCELLA

Me casé con mi hermosa doncella, mi esposa el 5 de diciembre de 1981 y le pedí que fuera parte de esta aventura. Dondequiera que el Señor nos guíe. Y servimos al Señor juntos en Lima. Buscamos a Dios por dirección y en el año 1989 recibimos una invitación de Ps Juan Carlos Alva en los Estados Unidos, y nuevamente fue confirmado por una invitación de Luis y Brenda Vera amigos y conocidos desde los comienzos de Lima al Encuentro con Dios 1974.

En 1989 llegamos a los Estados Unidos, Luis y Brenda Vera fueron claves en todo esto, porque llegamos a su casa y plantamos la primera iglesia en Fullerton en su imprenta “Lubreco”.

Después de 5 años me invitaron a plantar la 2da iglesia con la Iglesia Evangélica Libre en 1994 y después por una invitación del pastor John Tebay de la misma congregación en el año 2000 nos trasladamos a Placentia. En 2007 recibimos la invitación del pastor Ed Bartel de trasladar la iglesia y tener un acercamiento a la comunidad hispana aquí en Anaheim. Sólo tengo grandes recuerdos. No significa que no ha habido obstáculos y pruebas innumerables en el camino, el Señor nos ayudó en todo el camino. Y Ebenezer, seguirá con nosotros hasta el fin.