CONSEJERÍA EN ANAHEIM PARA INDIVIDUOS Y PAREJAS

ELEMENTOS VITALES EN CONSEJERÍA CRISTIANA

1) Dios es el centro de la consejería, Dios es soberano, activo, misericordioso y poderoso, Jesucristo es el foco central de la consejería y la palabra de Dios y la obra del Espíritu Santo son fundamentales para todo cambo significativo y perdurable.

2) El compromiso con Dios tiene consecuencias espirituales, todo debe someterse a Dios.

3) El pecado tiene consecuencias en la vida, es lo primero que se debe lidiar en la consejería

4) El evangelio de Jesucristo es la respuesta, la capacidad de ser perdonados por la muerte de Jesús en la cruz por nuestros pecados y salvación para vida eterna.

5) El proceso de cambio a la que apunta la consejería es la santificación progresiva, la transformación de las personas a imagen de Cristo.

6) Las situaciones difíciles de la vida no son causas fortuitas, todo opera dentro de los designios soberanos de Dios.

7) La consejería es fundamentalmente una actividad pastoral llevada en el contexto de la palabra de Dios.

La consejería tiene que ver con el cambio. Las Sagradas Escrituras proclaman que en Jesucristo hay una esperanza futura y una esperanza presente de renovación, por eso a través de la consejería cristiana se lleva al aconsejado en dirección hacia Dios bajo las siguientes premisas;

1) Dios ha creado a cada persona para Su gloria.

2) El pecado ha separado y perjudicado a cada persona.

3) Dios ha hecho provisión para un cambio en cada persona a través de Jesucristo.

LA OBRA DEL ESPÍRITU SANTO EN LA PERSONA ES LA CLAVE EN LA CONSEJERÍA CRISTIANA

La promesa de Juan 14:16-17, 26 nos podrá hacer entender el papel crucial que juega el Espíritu Santo en satisfacer las necesidades intimas de la gente, consolador en el verso 16 es la palabra griega parakletos que significa alguien llamado para ayudar y caminar al lado del necesitado, por eso la verdadera consejería cristiana lleva al aconsejado a un encuentro con el Espíritu Santo.

 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. Juan 14:16-17, 26 RVR1960

Jesús prometió enviar a sus discípulos un ayudador exactamente igual a El, ellos habían dependido del ministerio que Jesús les había brindado, consejero, maestro, líder, amigo y les había mostrado al Padre, pero de ahora en delante tendría otro paracleto uno igual que El supliendo las mismas necesidades y aquí Jesús habla del Espíritu Santo como una persona, no como influencia ni poder místico impersonal, El es un ayudador con la misma esencia de Jesús quien estaría para siempre.

El nuevo nacimiento es la obra soberana del Espíritu Santo y todo aspecto de verdadero crecimiento espiritual en la vida del creyente es producido por El, utilizando las Sagradas Escrituras, de lo contrario la consejería humana será frustrante y sin resultados permanente. Solo El puede obrar cambios fundamentales en la persona por tanto El es el agente indispensable en toda consejería bíblica.

Finalmente es hacia Cristo que se dirige la mirada del aconsejado – “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.” 2 Corintios 3:18 (RVR1960)

Si usted está sufriendo una prueba difícil e desea consejería, llámenos hoy para hacer una cita: 714.381.3007