Crianza De Los Hijos

Consejos Para Ser Mejor Papa y Mama

¿Cómo puedes ser un mejor padre o madre? ¿Deseas cambios en tu actitud? ¿Eres impaciente con tus hijos y quieres aprender frenar tu enojo? Aquí hay 10 comportamientos para ser un mejor padre. Todo cambio empieza con oración a Dios porque Él Altísimo tiene el poder para hacerte una nueva criatura. Oremos; “Padre pongo mi vida en tus manos y quiero que me cambies para que sea un mejor padre o madre para mis hijos que refleja el amor de Jesús en el hogar.”

1. Demuestra el amor en acción;  todo el amor que tenemos a nuestros hijos debe ser demostrado con hechos concretos, no sólo,bastara ser un padre proveedor o cuidadoso de sus necesidades Es importante la expresión efectiva del amor como cariños de contacto físico, y los besos o caricias hacen muy felices y les afirma su personalidad. Así podrán luego transmitirlo ya que muchos de ellos se sienten amados con esta expresión de nuestro amor incondicional.

2. Cuida el ambiente familiar; los niños perciben si hay tensión o violencia en el hogar. Las discusiones en presencia de ellos traen inseguridad y tensión. Muchas veces crean confusión pensando que ellos son la causa del problema y lo peor es que aprenden a resolver los problemas con violencia y más tarde ellos también llevarán violencia a sus futuros hogares.

3. Enseña el diálogo; la comunicación con los hijos llevándolos siempre al diálogo es importante para fomentar la unidad. El hogar debe verse como un equipo donde la opinión de todos es importante y cada decisión debe ser llevada al diálogo familiar. La actitud conciliadora nos dará muchas ventajas.

4. Manifiesta influencia (guía-líder) por ejemplo; los hijos siempre imitaran a los padres sea lo bueno o lo malo. Por tal motivo la manera en que nos comportamos será lo que ellos aprendan. Cuando queremos corregirlos tendremos que tener la autoridad para exigirles lo que consideremos lo correcto siempre y cuando nosotros también lo cumplimos, es decir no podemos decirles que no mientan sí nosotros mentimos delante de ellos. Siempre nos observan aún cuando no nos damos cuenta, y el ejemplo es la clave para la influencia que vamos a darles.

5. Cultiva tiempos de calidad; debemos encontrar siempre un espacio para ellos aún cuando la vida se torne muy agitada. Dialogar atendiendo sus preguntas y curiosidades, leerles algo, enseñarles algo, compartir sus juegos, en otras palabras entrar en su mundo. Muchas veces como adultos nos cuesta entrar a esos niveles y solo los contentamos comprándoles cosas, cuando lo que ellos necesitan es nuestra presencia. Si nos acostumbramos a esta rutina desde que ellos son niños estaremos alimentando su personalidad.

6. Acepta la personalidad de cada hijo; todo hijo es diferente y por lo tanto debemos entender que nuestra labor de padres es entenderlos y contribuir a su formación. No debemos sentirnos defraudados si no son como pensábamos que deberían ser. De lo contrario podrían sentir que son rechazados y estaríamos dañando su corazón, llevándolos a una rebeldía futura y el riesgo de ser llevados por caminos malos.

7. Enséñale a valorar y respetar a los demás; la clave en la educación es la constancia en lo que estamos enseñando, y no caer en ningún extremo ni muy blandos ni muy rígidos. Cuando somos de la educación de la abundancia y les damos todo lo que quieren o los dejamos hacer de todo no estamos poniendo límites, por otro lado si somos muy rígidos e inflexibles estamos quitando la seguridad y confianza que ellos deben tener. Ellos deben aprender a respetar primero a los padres y luego a todo el entorno, por eso la constancia y lo que les exigimos y el amor bien dado ser el balance en toda educación.

8. Disciplina con amor; los hijos deben tener bien claro que por el amor que les tenemos abra oportunidades que tendremos que disciplinarios. Ya que la corrección adecuada evitara que ellos tomen decisiones equivocadas, no será por venganza, revancha o enojo sino por el amor que les tenemos no queremos que se pierdan.

9. Aprende hacer criticas constructivas; un hijo será más estimulado ser conscientes que sus padres tienen la mejor opinión y celebran sus progresos. Muchas veces nos acostumbramos a resaltar sus errores más que sus bondades. Sin querer estamos sembrando dolor en los corazones de los hijos que traerán malas consecuencias, queremos ser demasiado exigentes con ellos cuando no lo somos nosotros mismos.

10. Sed paciente y controla tu enojo; aún cuando habrá veces que no tenemos paciencia debido a las provocaciones de los niños, nuestro objetivó debe ser no perder los papeles y no reaccionar con palabras subida de tono o insultos o comparaciones, que lo único que hacen es hacer más daño. Aprende contar hasta 10, tomar aire o salirnos de la habitación para no caer en ninguna provocación. Como padres tenemos la autoridad y tendremos muchas vías de corregir o disciplinar si caer en ira o maltrato. Si no pudimos manejar el enojo y cometemos un error no es malo pedir perdón de inmediato. Este acto no nos resta autoridad sino nos da mayor virtud y confianza para ellos, reconocer nuestros propios errores siempre será para bien de todos.  ¿Cuando fue la última vez que pediste perdón a tus hijos por tu impaciencia o enojo? Toma tiempo esta noche para hacerlo.

Necesito ayuda con mi hijo rebelde, ¿Que hago?

Si eres padre y deseas ayuda en criar a tus hijos, llame a Ps. Jorge Herrera al 714.381.3007 para coordinar una cita confidencial.

Nuestra iglesia de cristianos en Anaheim se dedica en proveer educación bíblica que beneficia a padres y madres en hacer cambios reales para superar su relación familiar.